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por defectoNo concede nada. Responde cuando se le pregunta; escribe solo por orden directa y confirmada.
Cuánta autonomía tiene un agente de IA, dicho en una unidad que se puede exigir en código y comprobar como cliente.
Hoy «agente autónomo» no significa nada medible. Un producto que redacta un borrador y otro que presenta un documento fiscal sin revisión se venden con el mismo adjetivo. El comprador no tiene unidad en la que preguntar «¿cuánta autonomía?», el operador no tiene mando que ajustar y el auditor no tiene nada que inspeccionar.
Escalas de automatización hay desde 1978, y una llegó al mercado: los seis niveles de conducción de la SAE, que triunfaron por fijar responsabilidades, no por medir inteligencia. Para agentes de IA hay dos antecedentes recientes —Feng, McDonald y Zhang (2025) y la Cloud Security Alliance (2026)— anteriores a esta escala, y los dos se quedan en describir un despliegue. Ninguno dice cómo el nivel se convierte en restricción en tiempo de ejecución, quién tiene derecho a cambiarlo, ni qué se le debe al cliente cuando el agente actúa solo.
Eso es lo que aporta esta escala: la construcción operativa, no la idea de que la autonomía admite niveles.
Salen de componer dos ejes que varían por separado: la iniciativa (quién arranca el ciclo) y la autoridad de ejecución (qué puede comprometer sin un humano). Se ordenan por el mínimo incremento de autoridad concedida, no por lo sofisticado que parezca el comportamiento.
No concede nada. Responde cuando se le pregunta; escribe solo por orden directa y confirmada.
El derecho a dirigirse a ti sin que se lo pidas: informe periódico, avisos anclados a un hecho. Sigue sin ejecutar nada.
El derecho a preparar trabajo: propuestas concretas que alguien aprueba o descarta una a una.
El derecho a ejecutar por su cuenta lo de riesgo bajo, auditado y reversible dentro de la ventana declarada. Sin esas dos garantías, este nivel no existe.
El derecho a encadenar esas ejecuciones hacia un objetivo asignado, con topes por ejecución, escalado que bloquea el bucle y botón de pánico. Concede secuencia, no autoridad nueva.
El derecho a delegar en otros agentes bajo un coordinador, heredando todos los techos anteriores. Especificado, no validado.
El derecho a actuar entre organizaciones: el agente de una empresa se coordina con el de otra. No es más de lo mismo —mueve un tercer eje, el dominio de autoridad— y se rige por reglas de composición: autoridad = intersección de ambos catálogos, techo = unión de ambos techos, deshacer = el más corto de los dos, auditoría bilateral y descenso unilateral.
V5 y V6 están especificados y reservados: su semántica está definida pero no se ha ejercitado en producción, así que hoy nadie puede declararse conforme a ellos. Se especifican por la misma razón por la que la SAE definió el nivel 5 años antes de que existiera un coche que pudiera reclamarlo: una escala es normativa, y el nivel que aún no existe es el que dice hacia dónde se construye.
Solo dos transiciones merecen precio y auditoría propios. V2 → V3 es la única que cambia quién comete la escritura; todo lo anterior cambia solo quién habla primero. V3 → V4 no elimina la decisión humana, elimina su punto: el humano fija el objetivo y el agente decide la secuencia.
En los marcos existentes el nivel gobierna todo el agente. Aquí la decisión es una matriz de nivel × clase de riesgo de la acción, con un techo que ningún nivel supera. La unidad de riesgo es el tipo de acción, no la petición, y se asigna por cuatro criterios: reversibilidad técnica, externalidad, efecto legal o monetario, y visibilidad ante terceros.
Interno, del todo reversible, sin efecto contable ni legal.
crear tarea · actualizar tarea · mensaje interno · marcar punto de checklist · guardar aprendizaje · crear recordatorio · agendar reunión
Interno pero con consecuencias en datos compartidos: duplicados, informes, trabajo de otros. Reversible con esfuerzo.
crear contacto · crear evento · fijar asistencia · cambiar estado de proveedor · crear borrador de email
Dinero, documentos con efecto fiscal o legal, y cualquier comunicación que salga de la organización. Irreversible en el único sentido que importa: ya se ha leído.
documento fiscal · registrar pago · conciliar movimiento · reclamar cobro · enviar o responder email · responder al lead
si la acción está en el techo invariante → humano (en cualquier nivel, V5 incluido) si el riesgo es alto → humano si el riesgo es bajo y nivel ≥ 3 → ejecuta, auditado y con deshacer en cualquier otro caso → propuesta para aprobar acción que no está en el catálogo → se trata como riesgo alto fallo al ejecutar → degrada a propuesta, nunca a silencio
En el catálogo de Hubents, 10 de 24 acciones de escritura (42 %) son de riesgo alto y 9 (37 %) de riesgo bajo. Con un mando único, quien quiera automatizar el mantenimiento de tareas internas tendría que aceptar también el email al cliente, o renunciar a todo. Con la matriz, el 37 % interno y reversible es exactamente lo que concede V3, y el 42 % externo o financiero sigue detrás de un humano en todos los niveles.
Esto es lo que hace defendible vender autonomía por niveles en vez de «más inteligencia»: lo que compra el cliente en cada nivel es un conjunto acotado y enumerable de compromisos.
Lo que separa una escala operativa de una etiqueta de marketing. Un sistema es conforme a Vn si cumple las siete y publica su declaración.
Vn ⊂ Vn+1. Ningún nivel cambia supervisión por autoridad.
Un conjunto no vacío y público de acciones exige humano en todos los niveles.
Toda acción autónoma deja registro y, si es reversible, deshacer durante una ventana declarada.
Nivel inicial V0. Acción desconocida, riesgo máximo. Un fallo degrada a propuesta, nunca a silencio.
Bajar surte efecto al momento. Es el botón de pánico: nunca puede costar más que subir.
El nivel lo fija el cliente, en lenguaje de negocio, y lo reservado se marca como tal.
Gates y clases de riesgo en la lógica del programa, con test de regresión. No en el prompt.
Un agente al que se le instruye «nunca envíes facturas sin confirmar» mantiene ese límite mientras el modelo quiera. El mismo límite escrito como una rama del código lo mantiene pase lo que pase: diga lo que diga el modelo, escriba lo que escriba un usuario en el prompt o pida lo que pida un documento inyectado. Un prompt es una petición; un gate es una restricción.
Un nivel vale lo que vale su verificabilidad. Diez campos que el proveedor publica y que un cliente o un auditor puede comprobar contra el sistema en marcha. Hay plantilla y JSON Schema.
Tiene dos virtudes: es falsable —el cliente intenta una acción de riesgo alto en el nivel declarado y comprueba si pide humano— y es comparable: dos proveedores que digan «somos V3» se leen en paralelo y la diferencia sale en los campos 5, 6 y 7 en vez de en los adjetivos.
La escala no sale de una pizarra: sale de dos SaaS multi-tenant que necesitaban un mando. Difieren en todos los parámetros libres y coinciden en todos los fijos, que es la forma que deben tener dos sistemas conformes.
| Hubents · SofIA | Koble · KobIA | |
|---|---|---|
| Dominio | Gestión de eventos | Operación de agencia / CRM |
| Niveles | V0–V5 (V5 reservado) | V0–V4 |
| Autoservicio hasta | V4 | V3 |
| Acciones clasificadas | 24 · 9 / 5 / 10 | 12 · 5 / 3 / 4 |
| Umbral de auto-ejecución | V3 | V3 |
| Ventana de deshacer | 7 días | 7 días |
| Techo invariante | 1 acción | 4 acciones |
| Agente en producción desde | 17 feb 2026 | jul 2026 |
| Escala añadida | jul 2026 | ago 2026 |
nadie acaba con un agente autónomo por accidente
en dos semanas, sin ninguna revertida
el punto débil es la bandeja, no el ejecutor
un nivel concedido no es un nivel ejercido
Leído de la base de datos, no de la memoria: 160 organizaciones (157 en V0, 1 en V1, 1 en V2, 1 en V4), agente en producción desde el 17 de febrero de 2026 con 268 conversaciones, y 266 propuestas entre junio y agosto: 161 descartadas (61 %) sin motivo registrado, 91 pendientes (34 %) —87 en un solo tenant— y 14 auto-ejecutadas, ninguna revertida.
Un nivel concedido no es un nivel ejercido: el tenant en V4 lleva semanas ahí y ha corrido cero misiones; su autonomía real es la de V3. Ningún marco que clasifique por nivel configurado ve esa diferencia.
Y el punto débil es la bandeja, no el ejecutor: mientras las 14 ejecuciones autónomas no produjeron ninguna reversión, la cola de propuestas se acumula y se descarta. Es el sesgo de automatización llegando por donde no se esperaba: no humanos aprobando sin mirar, sino humanos abandonando la cola. Se publica en primer plano porque es el número menos favorable a la escala.
Bajo CC BY 4.0: puedes usarla, traducirla, adaptarla a tu dominio y criticarla, incluso comercialmente. Lo único obligatorio es la atribución.
No existe organismo certificador y no hace falta: la conformidad se autodeclara y es falsable. Quien declare en falso queda refutado por su propio documento. Las condiciones completas están en la política de nombre.
La ONU no legisla sobre IA, y esta escala no pretende lo contrario. Lo que existe es un mecanismo de evaluación compartida: la resolución A/RES/79/325 (26 de agosto de 2025) creó el Independent International Scientific Panel on AI —40 miembros nombrados en febrero de 2026— y el Global Dialogue on AI Governance, cuya primera sesión se celebró en Ginebra el 6 y 7 de julio de 2026. El mandato del Panel es evaluación científica con informe anual.
Ese mandato tiene un problema de medición, y es el mismo del principio de esta página: una evaluación de cuánta autonomía se está desplegando no se puede montar con las autodescripciones de los proveedores, porque «autónomo» no es una cantidad comparable entre productos ni jurisdicciones. Lo que un proceso así sí puede consumir es una unidad: un nivel con significado fijo, concesión enumerable y afirmación falsable por inspección en vez de por confianza.
El límite honesto es el de siempre: es un instrumento, validado en dos productos de un solo autor y publicado para ser criticado. Si cuarenta científicos encuentran una unidad mejor, el resultado útil es que exista una unidad sobre la que discutir.
La escala lleva el apellido de su autor por ausencia de un estándar al que sumarse. La genealogía —Sheridan y Verplank 1978, SAE J3016, Feng et al. 2025, Cloud Security Alliance 2026— se cita a propósito: lo que se reclama es la construcción operativa y acotada por riesgo, no la idea de que la autonomía admite niveles.